martes, 15 de septiembre de 2015

¿Por qué HOMBRES EN ESCABECHE?

¿Por qué ese varón evasivo, inalcanzable, sumergido por fin para nosotras en el líquido agridulce del deseo? 
¿Por qué el primer amor, ese hombre que amamos antes que a todos los demás, el primero en rompernos el corazón con el golpe invisible de su indiferencia, es decir, nuestro padre?
¿Por qué ese beso lastimado que llevamos en la boca y que marcará para siempre el sabor de todos los besos futuros?
Quizás porque la literatura ha analizado extensamente el estrecho y complejo vínculo entre madre e hijo: Yocasta y Edipo, Gertrudis y Hamlet, por citar dos ejemplos clásicos, pero casi nunca se ha detenido a desentrañar la relación de amor rara vez correspondido que se establece entre la niña y su progenitor, ni cómo ésta afecta la percepción de la propia valía, la vida amorosa, la capacidad para triunfar.
En esta comedia, ácido retrato de la moral sexual latina que rigió nuestra juventud, -merecedora del Premio de Teatro “Hermanos Machado” de Sevilla-, siguiendo el recorrido amoroso de una mujer exploramos la imagen que del sexo se forman las jovencitas, mostramos las demandas esquizofrénicas que un orden social patriarcal les plantea y abrimos una ventanita a la esperanza de que, algún día, el terror al compromiso, la mutua incomprensión y las represiones dejen de ser el afilado escollo en el que se rompen los pies esos dos ángeles exaltados e inextinguibles: el amor y el deseo.

Ana Istarú

HOMBRES EN ESCABECHE

Sinopsis

Es una obra singular, en la cual, mediante un texto ágil e inteligente, grávido de humorismo hilarante, observaciones agudas, ternura y compasión, se recorre la odisea y las vivencias físicas y anímicas, internas y externas, de una mujer. En esta pieza de Ana Istarú se inserta dentro de la temática feminista universal.
"Mediante una sucesión de situaciones hilarantes, salpicadas de frases ocurrentes, observaciones perspicaces, metáforas ingeniosas, sorpresas continuas, la pieza (...) expuso las ambigüedades y contradicciones a las que están sometidas las mujeres en las sociedades patriarcales que, como la nuestra, se rigen por una moral hipócrita en la esfera de la sexualidad. Con lúcido humor satírico, los sucesos esbozaron el tránsito de la protagonista por las etapas anímicas que atraviesa desde la infancia hasta la madurez y se ilustraron por medio de la relación que, según la edad, mantiene con los hombres. De niña, estos son el padre y el hermano; conforme crece, aparecen los novios y pretendientes".
Los espectadores no pararán de reír durante la función. Sin embargo, no será una risa vacía de la bobada o el disparate sino la que induce el humor agudo, pertinente y refinado. ¡La comedia sigue siendo cosa seria!"
“Hombres en escabeche” da testimonio incontestable de que si alguien cultiva el género cómico-satírico con gran seriedad, talento y éxito es Ana Istarú. Indudablemente una pieza que atestigua la frondosa floración de Ana Istarú como dramaturga.

De todo un poco, una vida tras bambalinas

El teatro no sólo es lo que vemos en el escenario, sino también detrás de él

Por: Valery Cuadros Flores

Empieza diciendo “normalmente la gente piensa que en el teatro el protagonista es el actor, pero si no hay tramoyistas, utileros, maquillistas y vestuaristas no funciona la obra”. Esa es la realidad y el sentir de Nancy Lira Benavides una diseñadora gráfica de profesión que por azares de la vida y, como dicen, sin querer queriendo entró en el mundo de las tablas hace ya 15 años. Empezó trabajando en una productora de eventos que la llevó a Cuzco, allí fue donde tuvo su primer contacto con ese mundo. De regreso y debido que, en Arequipa, la actividad artística era muy limitada en aquella época, decidió continuar trabajando con la gente del teatro. Primero trabajó con el Grupo Futuro realizando las producciones para sus espectáculos, luego incursionó en producciones más chicas de teatro independiente. Al ver que eso era lo que de verdad le apasionaba, se juntó con unos amigos y crearon el grupo de teatro que se llamó “Antes de Partir”. Lograron producir 5 obras de teatro además de otros proyectos más pequeño para empresas privadas, sin contar las obras en las que trabajaron y no se lograron concretar pero como dice ella, quedan en la palestra para después.

viernes, 11 de septiembre de 2015

Hugo Riveros, en el Umbral de una vida entre tablas y telones

Porque el teatro es un trabajo y hay que respetarlo como tal

Por: Valery Cuadros Flores

Hace más de 30 años le dijeron ¿Hasta cuándo te va a durar la locura?. “Va a ser para siempre, vamos a hacer teatro” fueron sus palabras, las cuales mantuvo firmemente. Hugo Riveros Morales comenzó en la dirección teatral el año 1978, cofundador del Teatro Arlequín, dirigió el elenco Municipal desde el año 1982 al 2002. También ha dirigido la Compañía de Teatro Arequipa y diversas agrupaciones. Desde el año 2014 es director y productor de la Compañía de Teatro Umbral.

Para Hugo, crear y contar historias es una forma de vivir, es su forma de vivir. Desde pequeño vivió rodeado de situaciones muy comunes para unos, que para él despertaban todo un mundo de sentimientos. Una sonrisa se asoma en su rostro al recordar a su abuelo, quien según él, sabía contar historias de manera espectacular. Historias que vivía y las hacía vívidas al contarlas. Afirma que su abuelo tenía tal capacidad de decir cosas y ponerse en los zapatos de los protagonistas de su relato; por un momento era el policía y al instante siguiente era la vecina y así sucesivamente. Su madre también heredó ese talento, ese gen que lo llevó a estar donde está. “Uno sabe que no va a ser rico, pero es una forma de vivir”


jueves, 10 de septiembre de 2015

El teatro peruano

Al repasar la historia del teatro peruano, nos encontramos con la existencia de información abundante aunque dispersa y desarticulada. Si entendemos la configuración del arte dramático nacional como un proceso en el que confluyen no solo distintos actores sino múltiples circunstancias, encontraremos que existen grandes vacíos que es necesario reconstruir para una mejor comprensión del conjunto. Solo así podremos lograr que las nuevas generaciones valoren la riqueza de la producción escénica peruana y se ubiquen al interior de una continuidad. Esta investigación recoge información sobre la dramaturgia femenina peruana en el tránsito del siglo XIX al XX, una época de especial florecimiento cultural nacional y de una significativa presencia literaria femenina que, no obstante su relevancia, aparece muy escasamente registrada en la historia oficial. Partiendo de la interrogante por la producción dramática femenina de fines del XIX y comienzos del XX, el papel que jugaron sus representantes dentro del movimiento cultural de la época, su visión de género y su repercusión en la dramaturgia femenina nacional contemporánea, se descubre a un grupo de escritoras que encontraron en el teatro un medio para la expresión de su sensibilidad y sus ideas frente a la exclusión de que eran objeto. Clorinda Matto de Turner, Dora Mayer y María Jesús Alvarado son tres representantes paradigmáticas de este aporte al arte dramático nacional. Sus obras, muchas de ellas inéditas, así lo demuestran.